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La crisis de la COVID-19 marcará un nuevo marco regulatorio en alimentación

El sector de la alimentación ha demostrado su fortaleza y su alta responsabilidad social, manteniendo activas todas las actividades de la cadena de alimentación. No obstante, este debe prepararse para el nuevo marco regulatorio y económico, fruto de la crisis producida por la COVID-19.

En este contexto tan excepcional, Cariotipo Lobby & Comunicación y CEOE, con la colaboración de la Fundación Española del Corazón (FEC), han organizado el foro “La alimentación segura y saludable, clave para nuestra sociedad y economía, durante la COVID-19 y más allá”. El objetivo de este encuentro ha sido sensibilizar a las empresas del sector para prepararse ante un entorno de posibles cambios regulatorios, donde la salud y el medioambiente van a ser las líneas estratégicas de esta legislatura. Dos áreas que afectan de pleno a toda la cadena alimentaria.

El acto ha sido inaugurado por el director del Departamento de Empresas y Organizaciones de CEOE, Javier Calderón Beltrán; y Carmen Mateo, presidenta de Cariotipo Lobby & Comunicación.

Durante su intervención, Carmen Mateo ha destacado la importancia de fomentar una comunicación fluida entre el sector y la Administración, así como la creación de un clima de confianza. “Es importante que las modificaciones que están por venir se realicen con sosiego, con los estudios previos necesarios y que se cuente con la participación de los afectados en el proceso de toma de decisiones”

Por su parte, Javier Calderón ha animado a las empresas a seguir trabajando por una alimentación saludable y a enfrentarse a los retos que la crisis ha dejado en el entramado económico y socio-sanitario.

Covid-19, salud cardiovascular y alimentación

El Dr. Carlos Macaya, presidente de la FEC y jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, señala que tras casi tres meses de experiencia con pacientes con COVID-19 “hemos aprendido mucho de esta enfermedad y podemos estimar que alrededor de un 30-35% de pacientes ingresados en la UCI sufren afectación cardiovascular como miocarditis, vasculitis y trombosis, entre otras”.

Asimismo, el importante cambio en el estilo de vida durante el confinamiento ha provocado un incremento del consumo de tabaco, además de una mayor dificultad para evitar el sedentarismo. Sin embargo, según datos de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, durante el periodo de confinamiento se ha apreciado un mayor consumo de alimentos saludables como fruta, verduras, legumbres o pescado, y un menor consumo de productos de no tanto interés nutricional. Asimismo, ha aumentado la práctica de cocinar en casa. Este cambio de hábitos hacia lo saludable resulta fundamental ya que, en palabras del Dr. Macaya, “solo a través de una dieta equilibrada estaremos más fuertes frente al contagio del coronavirus. Además, según el estudio PREDIMED, nuestra dieta (la mediterránea) es capaz de reducir en un 30% el riesgo de infarto de miocardio, ictus o muerte cardiovascular”.

Por otro lado, el suministro de alimentos ha sido punto esencial y crítico durante la crisis. El Dr. José María Martín-Moreno, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, ha señalado que los eslabones de la cadena alimentaria, desde el productor primario hasta el consumidor final, “se han visto reforzados sus procedimientos para contar con medidas correctas de buenas prácticas e higiene de los alimentos y contribuir a mantener el abastecimiento y el consumo de alimentos de la forma más segura”.

Al ser el nuevo coronavirus una enfermedad respiratoria, con los estudios realizados hasta el momento, “es muy poco probable que este coronavirus se transmita a través de los alimentos o de envases de productos alimenticios. Las manifestaciones clínicas gastrointestinales no son frecuentes en los casos de COVID-19, lo que indica que esta vía de transmisión, en caso de existir, tendría un impacto menor en la evolución de la epidemia”. Pese a ello, es esencial seguir los principios del análisis de peligros en puntos críticos de control con el fin de minimizar los riesgos que puedan afectar a la inocuidad de los alimentos, y realizar una oferta gastronómica que permita una dieta saludable, afirma el Dr. Martín Moreno.

Necesidad de recuperar el “sosiego normativo”

En lo que respecta al ámbito legislativo, Julio Sánchez Fierro, abogado y doctor en Ciencias de la Salud, ha destacado que, durante el estado de alarma, se ha aprobado una amplia cantidad de normas (más de 200) “de contenido muy diverso, extraordinariamente  prolijas, con interpretaciones contradictorias según los Ministerios y de baja calidad técnico jurídica”.

En esta línea, Sánchez Fierro ha incidido en la necesidad de recuperación del “sosiego normativo” como apoyo a todo el sector. “En uno de los momentos más estratégicos y de recuperación económica, es vital la colaboración entre el entramado empresarial y las instituciones públicas”.

Por otro lado, ha manifestado su preocupación por que, en plena crisis sanitaria, “se arranque del Ministerio de Sanidad la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y se adscriba a otro Ministerio bajo la Secretaría General de Consumo y Juego”.

El papel del sector farmacéutico en la futura reconstrucción económica, tema central de las Tertulias Digitales organizadas por Cariotipo

  • Entre las cuestiones analizadas, se encuentra la estrategia específica para la industria farmacéutica incluida en la estrategia industrial para Europa presentada por la Comisión Europea
  • Más de 20 gestores sanitarios, y representantes de las diferentes fuerzas políticas nacionales y regionales, han participado ya en las tertulias que reúnen a directivos representantes de las principales empresas de la industria farmacéutica

La pandemia producida por la COVID-19 y las restricciones derivadas del estado de alarma han desembocado en una situación excepcional sin precedentes. En este contexto, surge esta iniciativa organizada por Cariotipo e Hiris Care. El objetivo es poner al servicio de las diferentes empresas del ámbito sanitario y sociosanitario una plataforma que les permita mantener el contacto con representantes del arco político y empresarial para analizar la situación y respuesta a la pandemia, y promover la colaboración entre la administraciones públicas y la industria sanitaria en estos momentos de máxima incertidumbre y necesidad de cooperación.

Dichas tertulias cuentan con la participación de representantes políticos de las áreas de sanidad, economía y seguridad nacional. Su objetivo es mostrar la visión de representantes públicos de los distintos grupos parlamentarios, de los ámbitos nacional, autonómico y europeo, sobre el momento crucial que estamos viviendo, a representantes de uno de los sectores estratégicos para la reconstrucción económica del país: el sector farmacéutico. Es decir, presentar información de primera mano sobre la afectación real de la epidemia de COVID-19 a nivel sanitario, pero también económico, y un análisis de las medidas que se están tomando para atajarla.

Con estos encuentros, cerrados a empresas del ámbito sanitario y basados en las normas del Chatham House, se pretende mantener abierta y reforzar la comunicación entre el mundo empresarial y los decisores políticos.

La crisis puede alcanzar unas dimensiones desconocidas hasta ahora. Las estimaciones de la OCDE para España hablan de una caída de hasta el 12% del PIB. Y son precisamente esas previsiones las que han llevado a alcanzar el consenso en la necesidad de tomar medidas urgentes, para evitar que la crisis llegue a hundir completamente algunos sectores concretos. En este escenario, el sector farmacéutico y sanitario, por su relevancia y actividad, se ha mostrado estratégico tanto para garantizar el suministro de los medicamentos, equipos y materiales, como por su esfuerzo investigador para encontrar tratamientos y vacunas frente al coronavirus.

Una vez hayamos superado la epidemia del COVID-19, nos encontraremos con una nueva economía en el que el Estado va a tener un papel mucho más activo para poder reactivarla. Y donde los sectores del conocimiento y la investigación resultarán imprescindibles en la búsqueda de una economía reforzada.

Para ello, es fundamental la estrategia industrial para Europa presentada por la Comisión Europea en las últimas semanas, con el objetivo de no depender de terceros países, recuperar la soberanía tecnológica e industrial y proteger la industria europea. Ese documento incluye, además, la elaboración de una Estrategia específica para la industria farmacéutica.

Entre las soluciones planteadas en los encuentros, destaca la utilización de las tecnologías para prestar soluciones a las administraciones sanitarias.

Las tertulias digitales organizadas por Cariotipo e Hiris Care crean un gran vínculo de comunicación y colaboración entre todos sus participantes. Entre los representantes que han participado hasta ahora, se encuentran: Elvira Velasco, diputada y portavoz de la Comisión de Sanidad y Consumo; Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social; Jesús María Fernández Díaz, exportavoz de sanidad del Congreso de los Diputados y Fundador de Hiris care; José Martínez Olmos, exsecretario general de Sanidad y profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública; José Vicente Marí Bosó, portavoz de la Comisión de Presupuestos del Senado de España ; Raúl Blanco, secretario general de Industria y PYME del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo; Blanca Fernández-Capel, directora gerente de la Escuela Andaluza de Salud Pública; o Miguel Ángel Guzmán, director gerente del Servicio Andaluz de Salud.

El lobby, actividad clave para fortalecer la democracia también en tiempos de COVID-19

La pandemia provocada por el SARS-CoV-2 ha dado lugar a la adopción de medidas extraordinarias por parte de los Gobiernos, que han afectado tanto al ámbito público como al privado y que, en muchas ocasiones, han supuesto cambios en el proceso de toma de decisiones.

En este escenario, Transparencia Internacional ha alertado de un riesgo de pérdida de calidad democrática, al aparecer súbitamente agentes desconocidos o intermediarios poco fiables. También preocupa la afectación del funcionamiento de portales de transparencia, que están sufriendo enormes retrasos en la tramitación de solicitudes de información. Esto propicia desinformación y facilita la divulgación de bulos.

“Ante este riesgo, la actividad profesional del lobby se presenta como una práctica clave para garantizar al político información rigurosa, en un clima de confianza y lealtad mutua”. Así lo ha afirmado Carmen Mateo, presidenta de la consultora de lobby y comunicación Cariotipo, durante su intervención en la webinar “El valor de los Asuntos Públicos en tiempos de COVID-19”, organizada por la Deusto Business School.

Según explica la presidenta de Cariotipo, la confianza del político se genera a través de “comportamientos concretos y medibles”: decir claramente a quien representas; cuáles son los objetivos de tu cliente; y aportar datos reales y claros, que ayuden al político a conocer el problema, la empresa o el sector en cuestión, así como sus objetivos e intereses.

Regulación y profesionalización

Otra de las cuestiones en las que ha incidido Carmen Mateo durante su presentación ha sido en la importancia de diferenciar dos actividades opuestas que, a menudo, y fruto de la falta de conocimiento, se confunden: El lobby y el tráfico de influencias. “El lobby es una parte de la toma de decisiones públicas en democracia, mientras que tráfico de influencias es una actividad no lícita y que figura en el código penal”, destaca.

Las organizaciones internacionales coinciden en que un buen lobista aporta al decisor información que contribuye a mejorar la toma de decisiones. “Esto es así porque se invierte mucho tiempo en buscar datos, estudiar el problema y ver como lo han resuelto otros países de nuestro entorno. Con toda esta información se debe elaborar una buena historia, un caso, con argumentos sólidos y un lenguaje en clave política, adecuado a los distintos interlocutores”, subraya la presidenta de Cariotipo.

Una de las prioridades para la presente legislatura europea es el establecimiento de un registro de transparencia de los grupos de interés de la UE, jurídicamente vinculante en todas las instituciones de la UE.

En España, APRI, la asociación profesional de los lobistas, lleva reclamando desde 2007 a los distintos partidos políticos que se regule la actividad, mediante un registro centralizado y una serie de medidas que garanticen el libre ejercicio de la profesión. A este respecto, la presidenta de Cariotipo hace hincapié en la urgencia de normalizar la profesión, para lo que considera “imprescindible un marco jurídico en línea con las distintas tendencias europeas, que contribuya a normalizar y generar confianza en una actividad profesional consolidada y reconocida”.

La desinformación en el contexto COVID-19, a debate durante la última Aula Virtual del CEPPyG

José Ignacio Torreblanca, director del European Council of Foreign Relations en Madrid, profesor de Ciencias Políticas de la UNED y columnista de El Mundo, ha sido el responsable de impartir la sexta Aula Virtual del Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG).

Durante su ponencia, titulada “Desinformación: la otra cara del COVID-19”, Torreblanca ha diferenciado entreel conceptode desinformación y noticias falsas. “Las noticias falsas y los rumores han existido siempre y son solo una parte del problema. El concepto de desinformación es mucho más complejo y profundo. Como la propia OMS ha dicho, tenemos dos virus circulando en paralelo, una pandemia y una infodemia”.

Según explica Torreblanca, las noticias falsas requieren parecer información verdadera y medios aparentemente legítimos que “blanqueen” dicha información. “El objetivo de las campañas de desinformación es sembrar dudas y desconfianza, aprovechar las vulnerabilidades de las sociedades abiertas, para que nadie crea en nada, y sembrar la sospecha permanente sobre el hecho de que los políticos nunca dicen la verdad y de que los técnicos están al servicio del poder”.

El último informe del Servicio Europeo de Acción Exterior, del pasado 20 abril, afirma que fuentes oficiales rusas y medios controlados por sus autoridades “han llevado a cabo una campaña coordinada de desinformación en los estados miembros de la UE y sus socios, difundiendo información falsa; mientras que China ha continuado con una campaña de desinformación global para quitarse la culpa y desviar la atención sobre su responsabilidad en el origen de la pandemia”.

Tal y como señala José Ignacio Torreblanca, cuando se habla de “infodemia” y de la crisis de información que representa, la London School of Economics apunta a cinco fenómenos:

  1. Confusión: los ciudadanos no están seguros de lo que es cierto, no saben en qué deben creer y pierden la referencia de si la información que reciben es verdadera o falsa.
  1. Cinismo: la población pierde la confianza definitivamente y ni siquiera creen en las fuentes oficiales o medios de comunicación tradicionales.
  1. Fragmentación: la búsqueda de refugio en nichos y burbujas de opinión donde se replican informaciones que, generalmente, están agrupadas ideológicamente. “Estas informaciones no son contrastadas, con lo que se crean cámaras de resonancia donde la gente no se expone a datos contradictorios, sino confirmatorios sobre los sesgos que tienen interiorizados”, explica Torreblanca.
  1. Irresponsabilidad: no existen los mecanismos necesarios para exigir  responsabilidad a las organizaciones que difunden información (medios de comunicación y agentes públicos).
  1. Apatía: el efecto final de los cuatro puntos anteriores, la desafección y el hecho de que los ciudadanos pierdan la confianza y se alejen de los representantes políticos.

La atención primaria: base del sistema nacional de salud

El papel de la atención primaria (AP) en la gestión  pandemia del Covid-19 en España ha sido y continuará siendo fundamental. Desde que se produjesen los primeros casos de la epidemia en España, los profesionales de la AP han funcionado como  primer “filtro”, contribuyendo a reducir la presión de los centros hospitalarios.

El Foro de Atención Primaria emitió, a principios de el mes de abril,  un comunicado en el que destacaba la respuesta ejemplar de los estos profesionales que han aumentando su horario de atención a los pacientes y han pasado a dar apoyo a los hospitales que así lo han requerido, durante las semanas más difíciles de esta epidemia.

Además, los sanitarios de Atención Primaria han sufrido un cambio significativo en sus funciones debido a la saturación del Sistema Sanitario, que ha provocado que el seguimiento hospitalario de patologías crónicas se haya visto cancelado o  pospuesto y que sean los médicos de familia los que asuman buena parte de sus funciones, convirtiéndose en una pieza clave en la gestión del enfermo crónico dentro del sistema sanitario.

La AP también ha desempeñado un papel fundamental en la atención domiciliaria de los enfermos, a la que se han enfrentado en muchas ocasiones sin el equipo necesario, lo que ha provocado un elevado número de contagios entre los profesionales de esta especialidad.

Desde que el virus del COVID-19 llegase a España la prioridad ha sido reforzar la capacidad del Sistema en cuanto a Unidades de Cuidados Intensivos,  hospitalizando hoteles y levantando hospitales de campaña, en una labor ímproba que ha conseguido incrementar la capacidad del Sistema. Sin embargo, ahora que la epidemia parece comenzar a remitir, es necesario hacer una apuesta por la sanidad a largo plazo y en ella, la Atención primaria será una pieza clave.

El presidente del Gobierno transmitió la pasada semana a los presidentes autonómicos el informe Recomendaciones Sanitarias para la Estrategia de Transición, en el que la atención primaria parece desempeñar un papel clave en el proceso de desescalada. Precisamente en estos profesionales sanitarios recaerá la responsabilidad de diagnosticar nuevos casos y de detectar un posible rebrote del virus. Además, tendrán que hacer frente a sus pacientes habituales, muchos de ellos con patologías crónicas y serán los encargados de hacer seguimiento de las altas hospitalarias que se vayan produciendo. Desde el sindicato sanitario STAR añaden que la “recuperación de la actividad en el hospital provocará en la Primaria también un incremento de la demanda, analíticas, pruebas, etc.”.

Por ello, es fundamental que el discurso sobre la importancia de la AP se traduzca en un consecuente incremento de los recursos que hagan posible todo lo propuesto y que tenga en cuenta todos los factores necesarios para garantizar la adecuada cobertura medios técnicos y materiales.

La atención primaria es la la base del diagnostico y tratamiento del COVID-19 y, por tanto, el futuro abordaje de esta pandemia debe tener en cuenta a este nivel asistencial y olvidar la falsa creencia de que la medicina solo se hace en los hospitales. Resulta indispensable que en los próximos meses se ponga en valor, económica y socialmente, la labor de estos profesionales como parte de la lucha contra la epidemia y se les reconozca como uno de los pilares esenciales de nuestro sistema nacional de salud.

Sara Martín

Consultora de Cariotipo Lobby & Comunicación

El clima y la estructura de concentración urbana podrían ser determinantes en la evolución de la COVID-19

Ferrán Martínez Navarro, exdirector y profesor emérito de la Escuela Nacional de Sanidad ISCIII, ha sido el encargado de inaugurar la cuarta Aula Virtual del Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG). En ella, ha ahondado en el comportamiento del SARS-CoV-2 en la población y las actuaciones de salud pública.

En lo que respecta a la evolución de la pandemia del nuevo coronavirus, el profesor Martínez Navarro sostiene que el clima y la estructura de concentración urbana podrían ser dos factores que se intuyen como determinantes.

“La distribución de la COVID-19 en España y en el mundo demuestra que se trata de una enfermedad que se transmite por contacto de persona a persona, lo que explica la importante agregación temporo-espacial que muestra. Tres polos: Madrid-Castilla y León y Castlla La Mancha, Cataluña, y País Vasco Vasco-La Rioja-Navarra tienen las mayores tasas de incidencia de casos. Esto demuestra la importancia de la densidad de población, el factor urbanización y las comunicaciones que se producen entre poblaciones limítrofes. Puede haber influido también la climatología, en el sentido de que el frío y la sequedad podrían ser fenómenos facilitadores de la transmisión”, explica.

Sobre cómo debe plantearse la gestión de los casos y de la epidemia en el futuro, el profesor Martínez Navarro incide en la importancia de reforzar la vigilancia epidemiológica; es decir, de detectar y estudiar potenciales pacientes por sus síntomas y aislar, si procede. En este sentido, en los casos menos graves, que no requieren hospitalización, es partidario del aislamiento de los pacientes en sus domicilios, con un seguimiento diario de su evolución. Así, ha destacado el papel clave de la Atención Primaria, tanto en la detección de los casos sospechosos como en su seguimiento domiciliario, y el papel de los epidemiólogos en la investigación de brotes epidémicos de ámbito local para la contención de la epidemia.

A este respecto, ha mencionado el caso de Corea o Singapur, países en los que se ha priorizado la detección temprana, mediante la investigación y el aislamiento de pacientes y contactos sospechosos, para reducir al máximo las actividades de transmisión.

Como conclusión, el profesor Martínez Navarro ha destacado la encuesta de seroprevalencia como uno de los pasos primordiales que habrá que dar para confirmar el tamaño de la población infectada y realizar previsiones de futuro realistas.

Covid-19: la crisis que ha puesto en jaque a todo el entramado sanitario, social y empresarial

Iniciábamos 2020 como un nuevo año en el que, como país, contábamos con una previsión de crecimiento de un 1,6% en nuestra economía, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Nada nos hacía sospechar que aquellas voces que sonaban lejanas y que ponían sobre la mesa la aparición de una nueva enfermedad, derivarían en lo que, cuatro meses más tarde, conocemos como una de las mayores crisis sanitarias, económicas y sociales de nuestra historia moderna.

La crisis del Covid-19 ha puesto en jaque muchas cosas y, entre ellas, la capacidad de liderazgo de las autoridades públicas, la resistencia del entramado empresarial y, muy especialmente, nuestra supervivencia y resistencia como individuos. No solo nos referimos al aspecto sanitario que es, sin duda, el más importante, sino también al social y psicológico. Se trata de un virus que ha penetrado en cada esquina de nuestra vida, superando las dimensiones de otras crisis conocidas hasta el momento. Una pandemia que en cinco meses ha llegado a más de 190 países, afectando a más de 2 millones y medio de personas en todo el mundo.

Este parón temporal será considerado como un caso de gestión de crisis por excelencia y se estudiará cómo han reaccionado las instituciones políticas y el entramado empresarial. Se trata de un virus que pone en riesgo la salud de las personas, ha roto nuestra estabilidad social y económica, ha transformado en un periodo de tiempo muy corto las rutinas personales y profesionales de las organizaciones, exige soluciones y procesos de adaptación muy rápidos y es capaz de manifestar grietas que hasta el momento eran simples anécdotas. Además, su evolución es impredecible y amenaza con atraer graves consecuencias para todo el sistema social. Pero sobre todo, supone un parón económico que nunca pudo haber sido previsto por ninguna compañía, sea del sector que sea. Un hecho que hace muy difícil mantener la actividad y, en muchos casos, la supervivencia cuando todo esto nos permita recuperar de manera gradual la normalidad.

Pongamos el foco en la parte de gestión de crisis desde la perspectiva de la comunicación corporativa. Esta es una de las herramientas más valiosas hoy en día, puesto que, tal y como afirmaba Jim Lukaszewski, fundador de The Lukaszewski Group, “una crisis perfectamente manejada y mal comunicada siempre será recordada como una crisis mal manejada”.

En este sentido, y teniendo en cuenta que, solo gracias a una buena planificación y protocolo de crisis podríamos haber estado un poco más preparados, vamos a destacar cinco aspectos que aún podemos incorporar a nuestra línea de acción:

  1. Controlar la información en todo lo relacionado con tu compañía: es importante contar con un manual de crisis y un comité que lidere todos los pasos de la organización. Contar con portavoces designados para cada público y elaborar los mensajes de resistencia que debe seguir cada uno de los miembros de la organización.
  2. Especial importancia de la comunicación interna: es importante crear un clima de unidad y compromiso común. Tanto si se puede mantener la actividad empresarial como si no, es importante que cada uno de los miembros de todos los equipos estén al tanto de todos los detalles y novedades, tengan directrices claras y sepan qué pasos se van a seguir como compañía. Son el público más importante y el que hace posible que una compañía funcione.
  3. Evitar los rumores: ser portadores siempre de información útil, que reduzca al máximo la inquietud que provoca la situación de incertidumbre. Dar sensación de confianza y control, tanto en el manejo de buenas noticias como malas, es lo que facilitará la labor de todos. No dar mensajes contradictorios a ninguno de los públicos y, sobre todo, evitar especulaciones ante posibles escenarios que no se sabe si se materializarán.
  4. Información fluida y continuada con todos los públicos: bien sean autoridades, clientes, agencias del sector, empleados, proveedores o medios de comunicación, todos deben estar al tanto de las novedades de manera periódica. Esto posiciona a la compañía como un referente para ellos y, al anticiparse y ser proactivo, evita que sus acciones sean juzgadas negativamente por cada uno de ellos.
  5. Nunca es tarde para reenfocar nuestra estrategia: mostrar nuestro compromiso corporativo y admitir las cosas que no se han hecho del todo bien solo puede reforzar la confianza y la reputación de la compañía. La comunicación es, quizá, la única herramienta que puede ayudar a calmar los ánimos y reducir nuestra incertidumbre. Si no estamos realizando nuestra actividad, pero es posible que la podamos recuperar más pronto que tarde, mantengamos la comunicación con nuestros públicos.

En resumen, en situaciones de crisis la comunicación es una herramienta clave que, bien gestionada, puede ayudar a paliar daños y preparar a la organización para una recuperación de la mejor manera posible. Es importante tener en cuenta un aspecto que señalaba Andrew D. Gilman, CEO de COMMCore Consulting: “El secreto de una gestión de crisis no es bueno contra malo, sino impedir que lo malo se convierta en peor”.

Eva Cuervo

Consultora Senior de Cariotipo Lobby & Comunicación

El papel de las autonomías en la gestión de la crisis Covid-19

La asistencia sanitaria junto con la educación, las pensiones y la política asistencial, constituyen los cuatro pilares del Estado de bienestar. Se caracteriza por su financiación pública, su universalidad y la gratuidad en el acceso. Según los últimos informes del Sistema Nacional de Salud, la gestión descentralizada del servicio sanitario ha aproximado la Administración al ciudadano, garantizando la equidad, la calidad y la participación del mismo en las prestaciones que recibe.

A la Administración General le corresponde el establecimiento de normas que fijen las condiciones y requisitos mínimos para alcanzar la igualdad de condiciones en el funcionamiento de los servicios sanitarios públicos. Por su parte, cada Comunidad Autónoma cuenta con un Servicio de Salud, que es la estructura administrativa y de gestión que integra todos los centros, servicios y establecimientos de la propia jurisdicción.

La premisa que asentó este sistema, según indica Julio Gómez-Pomar en su análisis La descentralización de competencias en las CCAA en España, fue que la eficiencia debía buscarse más en la capacidad que tenga cada Comunidad Autónoma de ofrecer una gestión a sus ciudadanos mejor que la que se podría ofrecer con una gestión centralizada.

Pero ¿qué ha pasado con la crisis del Covid-19?

Si bien es cierto que al inicio de la pandemia y el confinamiento en España, algunos presidentes autonómicos vislumbraron la posibilidad de hacer de esta crisis una baza electoral, pronto se dieron cuenta que hasta el 14 de marzo —día en que se decretó el Estado de Alarma— la competencia en materia de Sanidad era regional y, por tanto, la autoría para que la sanidad pública dispusiera de medios contra el Covid-19 era de ellos. La oportunidad de ataque político que sobrevoló durante los primeros días a  algunos de los líderes autonómicos —fruto también del estado de tensión sin precedentes que España estaba viviendo al tener que lidiar con esta crisis histórica— se disipó rápidamente cuando las cifras de fallecidos comenzaron a ser centenares al día y el Sistema Sanitario se colapsó por primera vez en la historia de la democracia. Los presidentes autonómicos asumieron que su sitio estaba en primera línea junto al Gobierno de España y que la única opción para salvar vidas era la unidad y coordinación.

Las CCAA comenzaron a asumir de manera unánime que son Estado, y más en materia de Sanidad, incluidas aquellas que no han estado de acuerdo con la centralización de determinadas responsabilidades. De esta forma, el Estado de Alarma ha hecho asumir al Gobierno la responsabilidad de las decisiones de la lucha contra la pandemia sin mermar las competencias de gestión de las CCAA, tratando de ampliar los medios sanitarios, de control, de limpieza y de logística.

De esta forma, Gobierno y autonomías se encuentran trabajando alineados en una misma dirección y alcanzando el consenso en torno a un objetivo común: la lucha contra el coronavirus.  Se están llevando a cabo reuniones semanales entre el Presidente del Gobierno y los Presidentes de las CCAA donde todos tratan de aportar soluciones y propuestas —no exentas, en algunos casos, de cierta confrontación— que se están comunicado con transparencia y aparente conformidad colectiva.

El siguiente paso en la lucha contra la pandemia es la conformación de un comité de expertos para diseñar el desescalamiento por el Covid-19. Para ello, el Gobierno ha pedido un técnico de cada Comunidad Autónoma para que lo conformen. El objetivo es que las medidas a implementar en este proceso de desescalada se tomen de manera unánime y consensuada por todas las regiones en coordinación con el Gobierno central.

En definitiva, el Estado de las Autonomías ha demostrado ser un eslabón más al servicio de la difícil reyerta que se está librando actualmente en España. Las CCAA han evidenciado que soportan un Estado de Alarma bajo las indicaciones del Gobierno sin perder eficacia ni acierto en las decisiones regionales que les siguen competiendo.

Marta Pérez

Analista de Cariotipo Lobby & Comunicación

El desarrollo español de una vacuna contra el COVID-19 haría posible su uso casi inmediato en la población

La investigación y el desarrollo español de una vacuna contra el SARS-CoV-2 haría posible su uso casi inmediato en la población. “Cuando las vacunas se desarrollan en otros países, tardan, al menos, dos años en llegar. Aunque lo que se consiguiera en el extranjero fuera mejor, es importante contar con una opción nacional para su uso inmediato”. Así lo ha explicado Margarita del Val, investigadora científica del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), durante la tercera Aula Virtual del Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG),

Durante esta jornada, a la que han asistido más de 40 parlamentarios del Congreso, Senado y varios Parlamentos Autonómicos, se ha profundizado en el desarrollo y perspectivas de nuevos tratamientos y vacunas frente a SARS-CoV-2.

Tal y como afirma Del Val, coordinadora de la Plataforma de Salud Global del CSIC, puesta en marcha para abordar los retos que plantea el nuevo coronavirus,“El CSIC es una de las instituciones investigadoras que más se ha coordinado internamente para enfrentar la COVID-19”.

En este sentido, señala que el CSIC ha recibido por parte del Gobierno cuatro millones de euros, para el desarrollo de vacunas, en el Centro Nacional de Biotecnología, y el Instituto de Salud Carlos III ha recibido 26 millones de euros, para la puesta en marcha de nuevos proyectos COVID-19, con una vertiente más clínica. Además, añade que el CSIC ha obtenido más de siete millones de euros de donaciones privadas, principalmente de Mapfre y AENA.

Para hallar un tratamiento o vacuna eficaz, Del Val ha incidido en la “importancia de entender si existe un componente genético que provoca una mayor gravedad de este coronavirus en algunas personas jóvenes”. Asimismo, destaca que es clave evaluar el porcentaje de la población que ha desarrollado ya inmunidad, para decidir cómo y cuándo retomar la normalidad.

Por su parte, Cristina Rabadán-Diehl, directora asociada de Ensayos Clínicos en Westat y ex directora de la Oficina de las Americas del US Department of Health and Human Services, ha realizado un resumen de la situación general en la que se encuentra España y los retos de futuro que se presentan.

“En España, hay 22 ensayos clínicos, 6 más que hace dos días, para encontrar un tratamiento contra la COVID-19. La vacuna tardará más tiempo, ya que, para evaluar la generación de inmunidad es importante hacer primero estudios en modelos animales, y luego ensayos clínicos de seguridad y eficacia. No existe suficiente evidencia científica todavía”, afirma.

Por otro lado, explica que, la mayoría de las iniciativas privadas para la investigación de una vacuna —el 72% del total— provienen de empresas pequeñas, sin experiencia en fabricar a gran escala, “por lo que la colaboración entre distintos agentes del sector va a ser clave para que la vacuna sea una realidad”.

EEUU vs España

En relación a la evolución que está siguiendo la pandemia en Estados Unidos frente a España, y las diferencias entre ambos países en el abordaje de esta crisis, Rabadán-Diehl ha explicado que el presidente del Gobierno Federal, a diferencia del español, no tiene la autoridad de imponer el confinamiento en todo el territorio, ya que la decisión depende de cada Estado.

Asimismo, ha destacado que en Estados Unidos se da la peculiaridad de que un 9.1% de la población no tiene acceso a cobertura sanitaria de ningún tipo. “A esto hay que unirle las comorbilidades propias de la población americana general
—obesidad y diabetes— que hacen que el impacto del nuevo coronavirus en la población joven y de mediana edad sea mucho más alta que en España”.

Por otro lado, ha señalado que la FDA está actuando de una forma muy similar a la AEMPS. “Ha creado un programa de aceleración para el desarrollo de medicamentos dirigidos a tratar la COVID-19. A pesar de que entraña riesgos, esto consigue acortar mucho los plazos. En algunos casos, se están haciendo en paralelo los estudios de eficacia y seguridad con la fabricación de los medicamentos a larga escala”, concluye.

La protección de las Pymes y autónomos, clave para la reactivación económica tras el COVID-19

  • Ignacio de la Torre, economista jefe de Arcano, analiza el efecto del coronavirus en la economía española y las actuaciones que habrá que poner en marcha para iniciar la reconstrucción del país
  • Apuesta por medidas con un impacto a corto plazo, que reactiven el empleo y el tejido productivo, y apuesta por el sector inmobiliario y la banca como motores de la recuperación
  • El Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPYG) organiza la segunda de sus aulas virtuales, dirigidas a cargos electos y altos cargos de las distintas administraciones públicas de España

El efecto de la crisis del nuevo coronavirus en la economía española podría costarle a nuestro Producto Interior Bruto, en 2020, un descenso de entre un 6 y un 10%.

Para contrarrestar este efecto, “el incremento del gasto público debería encaminarse a proteger a las Pymes y a los autónomos, que son el principal generador de empleo de nuestra economía”. Así lo ha afirmado Ignacio de la Torre, economista jefe de Arcano, durante la segunda Aula Virtual sobre la crisis del COVID-19, impulsada por el Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG). A ella han asistido más de 40 parlamentarios del Congreso, Senado y varios Parlamentos Autonómicos.

Según ha explicado De la Torre, el incremento del gasto público debería ser suficiente para paliar la caída estimada del PIB de hasta un 10%, por lo que “las medidas anunciadas por el Gobierno, en torno al 2%, son claramente insuficientes”.

Sobre el debate de los eurobonos, indica que se trata de una solución a medio plazo e insiste en la priorización de otras medidas más inmediatas: “El inmobiliario puede ser uno de los sectores esenciales para la reactivación del empleo y la superación de la crisis, a través de soluciones como facilitar el 100% de las hipotecas a parejas jóvenes, algo que ya está implantando Reino Unido”.

En la misma línea, considera que la banca jugará un papel capital en la recuperación económica durante el segundo semestre de 2020: “La situación de este sector es muy diferente a la que tenía antes de la crisis financiera, al no tener problemas de liquidez ni de solvencia. Por ello, va a ser un instrumento clave ante la política monetaria expansiva europea”.

Por otro lado, en relación a la renta básica universal, De la Torre considera que si bien tiene sentido plantear políticas que ayuden a los más vulnerables, estas deben ser tomadas de forma temporal.

En España, una de cada tres personas de la población activa está actualmente sin empleo, si se tienen en cuenta los ERTEs, y más de 100.000 empresas han cerrado desde el inicio de la crisis.

Sobre la senda que seguirá la economía una vez superada la pandemia, este experto sostiene que una recuperación en V es difícil, dado el gran peso del turismo en nuestro país, que no se prevé que pueda recuperarse de forma inmediata. “La recuperación será en forma de U, de forma suave y con crecimientos más fuertes a partir de 2021”, concluye.