Comunicación y digitalización, un binomio que se consolida durante la pandemia

Tras la aparición de Internet y de las redes sociales, las compañías se han encontrado inmersas en un proceso de transformación digital que, en algunos casos, resultaba una cuestión realmente complicada. Sin embargo, la pandemia causada por el Sars-CoV-2 ha conseguido lo imposible, acelerar este proceso en cuestión de meses, siendo capaces de reconvertirnos y adecuarnos a una nueva situación, donde la virtualidad ha cobrado un protagonismo definitivo.

Tras la aparición de Internet y de las redes sociales, las compañías se han encontrado inmersas en un proceso de transformación digital que, en algunos casos, resultaba una cuestión realmente complicada. Sin embargo, la pandemia causada por el Sars-CoV-2 ha conseguido lo imposible, acelerar este proceso en cuestión de meses, siendo capaces de reconvertirnos y adecuarnos a una nueva situación, donde la virtualidad ha cobrado un protagonismo definitivo.

En el ámbito de la comunicación y de las relaciones públicas, tanto las compañías dedicadas a la Consultoría, como los medios de comunicación, hemos visto necesario reinventarnos e idear nuevas fórmulas con las que mantener viva las relaciones.

Las webinars y las reuniones virtuales se han convertido en algo ya habitual, permitiéndonos desarrollar nuevas capacidades para trasladar nuestros mensajes. Informar sobre un tema concreto no es suficiente, tenemos que ser capaces de transmitir nuestras emociones a través de una cámara, y saber interactuar correctamente con quienes nos escuchan, sorteando todos los problemas de conexión, cámaras con baja resolución y una infinidad de problemas técnicos, además de generacionales.

Para ello, es fundamental el discurso y nuestra forma de exponerlo. Por ello, la voz se ha convertido en un aliado potente en todas nuestras teleconferencias. Debemos hablar alto y claro, utilizar una velocidad y ritmo adecuados y vocalizar correctamente.

Asimismo, es importante repetir nuestros mensajes clave a lo largo del discurso, sin temor a resultar repetitivos o cargantes.

Los materiales en los que nos apoyaremos, así como el propio diseño de la ventana que verán los asistentes, se han convertido en puntos estratégicos en los que trabajar en todas las webinars y teleconferencias. Por supuesto, estas características dependerán enormemente de la plataforma que utilicemos para llevar a cabo la sesión, por lo que es importante elegir una que nos permita personalizar al máximo la interfaz, para ofrecer encuentros de calidad.

Por otro lado, la comunicación digital ha experimentado una subida exponencial. Durante la primera ola de la pandemia, muchos vieron necesario incrementar su presencia digital, ya fuera a través de una página web o de las redes sociales. De hecho, Facebook, Instagram y WhatsApp registraron un aumento de 40% en las visitas, y TikTok alcanzó la marca de los mil millones de descargas en Apple Store y Google Play Store.

Llegados a este punto, es fundamental tener claro que no debemos “comunicar por comunicar” ni estar presentes en las redes, porque otros están. Es importante determinar nuestros objetivos y el público al que queremos llegar, en función de esto, elegiremos de manera más acertada la red que se adecúa más al perfil de nuestra compañía u organización.

El siguiente paso será el plan de contenidos, este debe ser atractivo, sencillo de consumir y debe aportar información de interés a los usuarios. Publicar demasiada información corporativa, no aporta nada a los seguidores y puede llegar a saturarles. Debemos encontrar ese equilibrio para hacer de nuestra estrategia un éxito.

En general, tanto en el ámbito de las relaciones públicas, como en el de la comunicación, es vital establecer una estrategia que se adecúe a los objetivos que queremos alcanzar. Si bien esta afirmación es una lección ya aprendida en este sector, la digitalización de determinados servicios, y el aumento del uso de las redes sociales, puede conducirnos hacia estrategias simplistas que no aportan valor añadido al trabajo que realizamos. Por ello, es importante no saturar y buscar nuevas vías y herramientas que marquen la diferencia.

María Real Bela
Directora Asociada de Cariotipo Lobby & Comunicación
Renny Núñez Socarrás
Consultor de Cariotipo Lobby & Comunicación

Publicada en PM Farma

La crisis de la COVID-19 marcará un nuevo marco regulatorio en alimentación

El sector de la alimentación ha demostrado su fortaleza y su alta responsabilidad social, manteniendo activas todas las actividades de la cadena de alimentación. No obstante, este debe prepararse para el nuevo marco regulatorio y económico, fruto de la crisis producida por la COVID-19.

En este contexto tan excepcional, Cariotipo Lobby & Comunicación y CEOE, con la colaboración de la Fundación Española del Corazón (FEC), han organizado el foro “La alimentación segura y saludable, clave para nuestra sociedad y economía, durante la COVID-19 y más allá”. El objetivo de este encuentro ha sido sensibilizar a las empresas del sector para prepararse ante un entorno de posibles cambios regulatorios, donde la salud y el medioambiente van a ser las líneas estratégicas de esta legislatura. Dos áreas que afectan de pleno a toda la cadena alimentaria.

El acto ha sido inaugurado por el director del Departamento de Empresas y Organizaciones de CEOE, Javier Calderón Beltrán; y Carmen Mateo, presidenta de Cariotipo Lobby & Comunicación.

Durante su intervención, Carmen Mateo ha destacado la importancia de fomentar una comunicación fluida entre el sector y la Administración, así como la creación de un clima de confianza. “Es importante que las modificaciones que están por venir se realicen con sosiego, con los estudios previos necesarios y que se cuente con la participación de los afectados en el proceso de toma de decisiones”

Por su parte, Javier Calderón ha animado a las empresas a seguir trabajando por una alimentación saludable y a enfrentarse a los retos que la crisis ha dejado en el entramado económico y socio-sanitario.

Covid-19, salud cardiovascular y alimentación

El Dr. Carlos Macaya, presidente de la FEC y jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, señala que tras casi tres meses de experiencia con pacientes con COVID-19 “hemos aprendido mucho de esta enfermedad y podemos estimar que alrededor de un 30-35% de pacientes ingresados en la UCI sufren afectación cardiovascular como miocarditis, vasculitis y trombosis, entre otras”.

Asimismo, el importante cambio en el estilo de vida durante el confinamiento ha provocado un incremento del consumo de tabaco, además de una mayor dificultad para evitar el sedentarismo. Sin embargo, según datos de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, durante el periodo de confinamiento se ha apreciado un mayor consumo de alimentos saludables como fruta, verduras, legumbres o pescado, y un menor consumo de productos de no tanto interés nutricional. Asimismo, ha aumentado la práctica de cocinar en casa. Este cambio de hábitos hacia lo saludable resulta fundamental ya que, en palabras del Dr. Macaya, “solo a través de una dieta equilibrada estaremos más fuertes frente al contagio del coronavirus. Además, según el estudio PREDIMED, nuestra dieta (la mediterránea) es capaz de reducir en un 30% el riesgo de infarto de miocardio, ictus o muerte cardiovascular”.

Por otro lado, el suministro de alimentos ha sido punto esencial y crítico durante la crisis. El Dr. José María Martín-Moreno, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, ha señalado que los eslabones de la cadena alimentaria, desde el productor primario hasta el consumidor final, “se han visto reforzados sus procedimientos para contar con medidas correctas de buenas prácticas e higiene de los alimentos y contribuir a mantener el abastecimiento y el consumo de alimentos de la forma más segura”.

Al ser el nuevo coronavirus una enfermedad respiratoria, con los estudios realizados hasta el momento, “es muy poco probable que este coronavirus se transmita a través de los alimentos o de envases de productos alimenticios. Las manifestaciones clínicas gastrointestinales no son frecuentes en los casos de COVID-19, lo que indica que esta vía de transmisión, en caso de existir, tendría un impacto menor en la evolución de la epidemia”. Pese a ello, es esencial seguir los principios del análisis de peligros en puntos críticos de control con el fin de minimizar los riesgos que puedan afectar a la inocuidad de los alimentos, y realizar una oferta gastronómica que permita una dieta saludable, afirma el Dr. Martín Moreno.

Necesidad de recuperar el “sosiego normativo”

En lo que respecta al ámbito legislativo, Julio Sánchez Fierro, abogado y doctor en Ciencias de la Salud, ha destacado que, durante el estado de alarma, se ha aprobado una amplia cantidad de normas (más de 200) “de contenido muy diverso, extraordinariamente  prolijas, con interpretaciones contradictorias según los Ministerios y de baja calidad técnico jurídica”.

En esta línea, Sánchez Fierro ha incidido en la necesidad de recuperación del “sosiego normativo” como apoyo a todo el sector. “En uno de los momentos más estratégicos y de recuperación económica, es vital la colaboración entre el entramado empresarial y las instituciones públicas”.

Por otro lado, ha manifestado su preocupación por que, en plena crisis sanitaria, “se arranque del Ministerio de Sanidad la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y se adscriba a otro Ministerio bajo la Secretaría General de Consumo y Juego”.

El papel del sector farmacéutico en la futura reconstrucción económica, tema central de las Tertulias Digitales organizadas por Cariotipo

  • Entre las cuestiones analizadas, se encuentra la estrategia específica para la industria farmacéutica incluida en la estrategia industrial para Europa presentada por la Comisión Europea
  • Más de 20 gestores sanitarios, y representantes de las diferentes fuerzas políticas nacionales y regionales, han participado ya en las tertulias que reúnen a directivos representantes de las principales empresas de la industria farmacéutica

La pandemia producida por la COVID-19 y las restricciones derivadas del estado de alarma han desembocado en una situación excepcional sin precedentes. En este contexto, surge esta iniciativa organizada por Cariotipo e Hiris Care. El objetivo es poner al servicio de las diferentes empresas del ámbito sanitario y sociosanitario una plataforma que les permita mantener el contacto con representantes del arco político y empresarial para analizar la situación y respuesta a la pandemia, y promover la colaboración entre la administraciones públicas y la industria sanitaria en estos momentos de máxima incertidumbre y necesidad de cooperación.

Dichas tertulias cuentan con la participación de representantes políticos de las áreas de sanidad, economía y seguridad nacional. Su objetivo es mostrar la visión de representantes públicos de los distintos grupos parlamentarios, de los ámbitos nacional, autonómico y europeo, sobre el momento crucial que estamos viviendo, a representantes de uno de los sectores estratégicos para la reconstrucción económica del país: el sector farmacéutico. Es decir, presentar información de primera mano sobre la afectación real de la epidemia de COVID-19 a nivel sanitario, pero también económico, y un análisis de las medidas que se están tomando para atajarla.

Con estos encuentros, cerrados a empresas del ámbito sanitario y basados en las normas del Chatham House, se pretende mantener abierta y reforzar la comunicación entre el mundo empresarial y los decisores políticos.

La crisis puede alcanzar unas dimensiones desconocidas hasta ahora. Las estimaciones de la OCDE para España hablan de una caída de hasta el 12% del PIB. Y son precisamente esas previsiones las que han llevado a alcanzar el consenso en la necesidad de tomar medidas urgentes, para evitar que la crisis llegue a hundir completamente algunos sectores concretos. En este escenario, el sector farmacéutico y sanitario, por su relevancia y actividad, se ha mostrado estratégico tanto para garantizar el suministro de los medicamentos, equipos y materiales, como por su esfuerzo investigador para encontrar tratamientos y vacunas frente al coronavirus.

Una vez hayamos superado la epidemia del COVID-19, nos encontraremos con una nueva economía en el que el Estado va a tener un papel mucho más activo para poder reactivarla. Y donde los sectores del conocimiento y la investigación resultarán imprescindibles en la búsqueda de una economía reforzada.

Para ello, es fundamental la estrategia industrial para Europa presentada por la Comisión Europea en las últimas semanas, con el objetivo de no depender de terceros países, recuperar la soberanía tecnológica e industrial y proteger la industria europea. Ese documento incluye, además, la elaboración de una Estrategia específica para la industria farmacéutica.

Entre las soluciones planteadas en los encuentros, destaca la utilización de las tecnologías para prestar soluciones a las administraciones sanitarias.

Las tertulias digitales organizadas por Cariotipo e Hiris Care crean un gran vínculo de comunicación y colaboración entre todos sus participantes. Entre los representantes que han participado hasta ahora, se encuentran: Elvira Velasco, diputada y portavoz de la Comisión de Sanidad y Consumo; Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social; Jesús María Fernández Díaz, exportavoz de sanidad del Congreso de los Diputados y Fundador de Hiris care; José Martínez Olmos, exsecretario general de Sanidad y profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública; José Vicente Marí Bosó, portavoz de la Comisión de Presupuestos del Senado de España ; Raúl Blanco, secretario general de Industria y PYME del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo; Blanca Fernández-Capel, directora gerente de la Escuela Andaluza de Salud Pública; o Miguel Ángel Guzmán, director gerente del Servicio Andaluz de Salud.

El lobby, actividad clave para fortalecer la democracia también en tiempos de COVID-19

La pandemia provocada por el SARS-CoV-2 ha dado lugar a la adopción de medidas extraordinarias por parte de los Gobiernos, que han afectado tanto al ámbito público como al privado y que, en muchas ocasiones, han supuesto cambios en el proceso de toma de decisiones.

En este escenario, Transparencia Internacional ha alertado de un riesgo de pérdida de calidad democrática, al aparecer súbitamente agentes desconocidos o intermediarios poco fiables. También preocupa la afectación del funcionamiento de portales de transparencia, que están sufriendo enormes retrasos en la tramitación de solicitudes de información. Esto propicia desinformación y facilita la divulgación de bulos.

“Ante este riesgo, la actividad profesional del lobby se presenta como una práctica clave para garantizar al político información rigurosa, en un clima de confianza y lealtad mutua”. Así lo ha afirmado Carmen Mateo, presidenta de la consultora de lobby y comunicación Cariotipo, durante su intervención en la webinar “El valor de los Asuntos Públicos en tiempos de COVID-19”, organizada por la Deusto Business School.

Según explica la presidenta de Cariotipo, la confianza del político se genera a través de “comportamientos concretos y medibles”: decir claramente a quien representas; cuáles son los objetivos de tu cliente; y aportar datos reales y claros, que ayuden al político a conocer el problema, la empresa o el sector en cuestión, así como sus objetivos e intereses.

Regulación y profesionalización

Otra de las cuestiones en las que ha incidido Carmen Mateo durante su presentación ha sido en la importancia de diferenciar dos actividades opuestas que, a menudo, y fruto de la falta de conocimiento, se confunden: El lobby y el tráfico de influencias. “El lobby es una parte de la toma de decisiones públicas en democracia, mientras que tráfico de influencias es una actividad no lícita y que figura en el código penal”, destaca.

Las organizaciones internacionales coinciden en que un buen lobista aporta al decisor información que contribuye a mejorar la toma de decisiones. “Esto es así porque se invierte mucho tiempo en buscar datos, estudiar el problema y ver como lo han resuelto otros países de nuestro entorno. Con toda esta información se debe elaborar una buena historia, un caso, con argumentos sólidos y un lenguaje en clave política, adecuado a los distintos interlocutores”, subraya la presidenta de Cariotipo.

Una de las prioridades para la presente legislatura europea es el establecimiento de un registro de transparencia de los grupos de interés de la UE, jurídicamente vinculante en todas las instituciones de la UE.

En España, APRI, la asociación profesional de los lobistas, lleva reclamando desde 2007 a los distintos partidos políticos que se regule la actividad, mediante un registro centralizado y una serie de medidas que garanticen el libre ejercicio de la profesión. A este respecto, la presidenta de Cariotipo hace hincapié en la urgencia de normalizar la profesión, para lo que considera “imprescindible un marco jurídico en línea con las distintas tendencias europeas, que contribuya a normalizar y generar confianza en una actividad profesional consolidada y reconocida”.

La desinformación en el contexto COVID-19, a debate durante la última Aula Virtual del CEPPyG

José Ignacio Torreblanca, director del European Council of Foreign Relations en Madrid, profesor de Ciencias Políticas de la UNED y columnista de El Mundo, ha sido el responsable de impartir la sexta Aula Virtual del Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG).

Durante su ponencia, titulada “Desinformación: la otra cara del COVID-19”, Torreblanca ha diferenciado entreel conceptode desinformación y noticias falsas. “Las noticias falsas y los rumores han existido siempre y son solo una parte del problema. El concepto de desinformación es mucho más complejo y profundo. Como la propia OMS ha dicho, tenemos dos virus circulando en paralelo, una pandemia y una infodemia”.

Según explica Torreblanca, las noticias falsas requieren parecer información verdadera y medios aparentemente legítimos que “blanqueen” dicha información. “El objetivo de las campañas de desinformación es sembrar dudas y desconfianza, aprovechar las vulnerabilidades de las sociedades abiertas, para que nadie crea en nada, y sembrar la sospecha permanente sobre el hecho de que los políticos nunca dicen la verdad y de que los técnicos están al servicio del poder”.

El último informe del Servicio Europeo de Acción Exterior, del pasado 20 abril, afirma que fuentes oficiales rusas y medios controlados por sus autoridades “han llevado a cabo una campaña coordinada de desinformación en los estados miembros de la UE y sus socios, difundiendo información falsa; mientras que China ha continuado con una campaña de desinformación global para quitarse la culpa y desviar la atención sobre su responsabilidad en el origen de la pandemia”.

Tal y como señala José Ignacio Torreblanca, cuando se habla de “infodemia” y de la crisis de información que representa, la London School of Economics apunta a cinco fenómenos:

  1. Confusión: los ciudadanos no están seguros de lo que es cierto, no saben en qué deben creer y pierden la referencia de si la información que reciben es verdadera o falsa.
  1. Cinismo: la población pierde la confianza definitivamente y ni siquiera creen en las fuentes oficiales o medios de comunicación tradicionales.
  1. Fragmentación: la búsqueda de refugio en nichos y burbujas de opinión donde se replican informaciones que, generalmente, están agrupadas ideológicamente. “Estas informaciones no son contrastadas, con lo que se crean cámaras de resonancia donde la gente no se expone a datos contradictorios, sino confirmatorios sobre los sesgos que tienen interiorizados”, explica Torreblanca.
  1. Irresponsabilidad: no existen los mecanismos necesarios para exigir  responsabilidad a las organizaciones que difunden información (medios de comunicación y agentes públicos).
  1. Apatía: el efecto final de los cuatro puntos anteriores, la desafección y el hecho de que los ciudadanos pierdan la confianza y se alejen de los representantes políticos.

El clima y la estructura de concentración urbana podrían ser determinantes en la evolución de la COVID-19

Ferrán Martínez Navarro, exdirector y profesor emérito de la Escuela Nacional de Sanidad ISCIII, ha sido el encargado de inaugurar la cuarta Aula Virtual del Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG). En ella, ha ahondado en el comportamiento del SARS-CoV-2 en la población y las actuaciones de salud pública.

En lo que respecta a la evolución de la pandemia del nuevo coronavirus, el profesor Martínez Navarro sostiene que el clima y la estructura de concentración urbana podrían ser dos factores que se intuyen como determinantes.

“La distribución de la COVID-19 en España y en el mundo demuestra que se trata de una enfermedad que se transmite por contacto de persona a persona, lo que explica la importante agregación temporo-espacial que muestra. Tres polos: Madrid-Castilla y León y Castlla La Mancha, Cataluña, y País Vasco Vasco-La Rioja-Navarra tienen las mayores tasas de incidencia de casos. Esto demuestra la importancia de la densidad de población, el factor urbanización y las comunicaciones que se producen entre poblaciones limítrofes. Puede haber influido también la climatología, en el sentido de que el frío y la sequedad podrían ser fenómenos facilitadores de la transmisión”, explica.

Sobre cómo debe plantearse la gestión de los casos y de la epidemia en el futuro, el profesor Martínez Navarro incide en la importancia de reforzar la vigilancia epidemiológica; es decir, de detectar y estudiar potenciales pacientes por sus síntomas y aislar, si procede. En este sentido, en los casos menos graves, que no requieren hospitalización, es partidario del aislamiento de los pacientes en sus domicilios, con un seguimiento diario de su evolución. Así, ha destacado el papel clave de la Atención Primaria, tanto en la detección de los casos sospechosos como en su seguimiento domiciliario, y el papel de los epidemiólogos en la investigación de brotes epidémicos de ámbito local para la contención de la epidemia.

A este respecto, ha mencionado el caso de Corea o Singapur, países en los que se ha priorizado la detección temprana, mediante la investigación y el aislamiento de pacientes y contactos sospechosos, para reducir al máximo las actividades de transmisión.

Como conclusión, el profesor Martínez Navarro ha destacado la encuesta de seroprevalencia como uno de los pasos primordiales que habrá que dar para confirmar el tamaño de la población infectada y realizar previsiones de futuro realistas.

El desarrollo español de una vacuna contra el COVID-19 haría posible su uso casi inmediato en la población

La investigación y el desarrollo español de una vacuna contra el SARS-CoV-2 haría posible su uso casi inmediato en la población. “Cuando las vacunas se desarrollan en otros países, tardan, al menos, dos años en llegar. Aunque lo que se consiguiera en el extranjero fuera mejor, es importante contar con una opción nacional para su uso inmediato”. Así lo ha explicado Margarita del Val, investigadora científica del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), durante la tercera Aula Virtual del Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG),

Durante esta jornada, a la que han asistido más de 40 parlamentarios del Congreso, Senado y varios Parlamentos Autonómicos, se ha profundizado en el desarrollo y perspectivas de nuevos tratamientos y vacunas frente a SARS-CoV-2.

Tal y como afirma Del Val, coordinadora de la Plataforma de Salud Global del CSIC, puesta en marcha para abordar los retos que plantea el nuevo coronavirus,“El CSIC es una de las instituciones investigadoras que más se ha coordinado internamente para enfrentar la COVID-19”.

En este sentido, señala que el CSIC ha recibido por parte del Gobierno cuatro millones de euros, para el desarrollo de vacunas, en el Centro Nacional de Biotecnología, y el Instituto de Salud Carlos III ha recibido 26 millones de euros, para la puesta en marcha de nuevos proyectos COVID-19, con una vertiente más clínica. Además, añade que el CSIC ha obtenido más de siete millones de euros de donaciones privadas, principalmente de Mapfre y AENA.

Para hallar un tratamiento o vacuna eficaz, Del Val ha incidido en la “importancia de entender si existe un componente genético que provoca una mayor gravedad de este coronavirus en algunas personas jóvenes”. Asimismo, destaca que es clave evaluar el porcentaje de la población que ha desarrollado ya inmunidad, para decidir cómo y cuándo retomar la normalidad.

Por su parte, Cristina Rabadán-Diehl, directora asociada de Ensayos Clínicos en Westat y ex directora de la Oficina de las Americas del US Department of Health and Human Services, ha realizado un resumen de la situación general en la que se encuentra España y los retos de futuro que se presentan.

“En España, hay 22 ensayos clínicos, 6 más que hace dos días, para encontrar un tratamiento contra la COVID-19. La vacuna tardará más tiempo, ya que, para evaluar la generación de inmunidad es importante hacer primero estudios en modelos animales, y luego ensayos clínicos de seguridad y eficacia. No existe suficiente evidencia científica todavía”, afirma.

Por otro lado, explica que, la mayoría de las iniciativas privadas para la investigación de una vacuna —el 72% del total— provienen de empresas pequeñas, sin experiencia en fabricar a gran escala, “por lo que la colaboración entre distintos agentes del sector va a ser clave para que la vacuna sea una realidad”.

EEUU vs España

En relación a la evolución que está siguiendo la pandemia en Estados Unidos frente a España, y las diferencias entre ambos países en el abordaje de esta crisis, Rabadán-Diehl ha explicado que el presidente del Gobierno Federal, a diferencia del español, no tiene la autoridad de imponer el confinamiento en todo el territorio, ya que la decisión depende de cada Estado.

Asimismo, ha destacado que en Estados Unidos se da la peculiaridad de que un 9.1% de la población no tiene acceso a cobertura sanitaria de ningún tipo. “A esto hay que unirle las comorbilidades propias de la población americana general
—obesidad y diabetes— que hacen que el impacto del nuevo coronavirus en la población joven y de mediana edad sea mucho más alta que en España”.

Por otro lado, ha señalado que la FDA está actuando de una forma muy similar a la AEMPS. “Ha creado un programa de aceleración para el desarrollo de medicamentos dirigidos a tratar la COVID-19. A pesar de que entraña riesgos, esto consigue acortar mucho los plazos. En algunos casos, se están haciendo en paralelo los estudios de eficacia y seguridad con la fabricación de los medicamentos a larga escala”, concluye.

La protección de las Pymes y autónomos, clave para la reactivación económica tras el COVID-19

  • Ignacio de la Torre, economista jefe de Arcano, analiza el efecto del coronavirus en la economía española y las actuaciones que habrá que poner en marcha para iniciar la reconstrucción del país
  • Apuesta por medidas con un impacto a corto plazo, que reactiven el empleo y el tejido productivo, y apuesta por el sector inmobiliario y la banca como motores de la recuperación
  • El Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPYG) organiza la segunda de sus aulas virtuales, dirigidas a cargos electos y altos cargos de las distintas administraciones públicas de España

El efecto de la crisis del nuevo coronavirus en la economía española podría costarle a nuestro Producto Interior Bruto, en 2020, un descenso de entre un 6 y un 10%.

Para contrarrestar este efecto, “el incremento del gasto público debería encaminarse a proteger a las Pymes y a los autónomos, que son el principal generador de empleo de nuestra economía”. Así lo ha afirmado Ignacio de la Torre, economista jefe de Arcano, durante la segunda Aula Virtual sobre la crisis del COVID-19, impulsada por el Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG). A ella han asistido más de 40 parlamentarios del Congreso, Senado y varios Parlamentos Autonómicos.

Según ha explicado De la Torre, el incremento del gasto público debería ser suficiente para paliar la caída estimada del PIB de hasta un 10%, por lo que “las medidas anunciadas por el Gobierno, en torno al 2%, son claramente insuficientes”.

Sobre el debate de los eurobonos, indica que se trata de una solución a medio plazo e insiste en la priorización de otras medidas más inmediatas: “El inmobiliario puede ser uno de los sectores esenciales para la reactivación del empleo y la superación de la crisis, a través de soluciones como facilitar el 100% de las hipotecas a parejas jóvenes, algo que ya está implantando Reino Unido”.

En la misma línea, considera que la banca jugará un papel capital en la recuperación económica durante el segundo semestre de 2020: “La situación de este sector es muy diferente a la que tenía antes de la crisis financiera, al no tener problemas de liquidez ni de solvencia. Por ello, va a ser un instrumento clave ante la política monetaria expansiva europea”.

Por otro lado, en relación a la renta básica universal, De la Torre considera que si bien tiene sentido plantear políticas que ayuden a los más vulnerables, estas deben ser tomadas de forma temporal.

En España, una de cada tres personas de la población activa está actualmente sin empleo, si se tienen en cuenta los ERTEs, y más de 100.000 empresas han cerrado desde el inicio de la crisis.

Sobre la senda que seguirá la economía una vez superada la pandemia, este experto sostiene que una recuperación en V es difícil, dado el gran peso del turismo en nuestro país, que no se prevé que pueda recuperarse de forma inmediata. “La recuperación será en forma de U, de forma suave y con crecimientos más fuertes a partir de 2021”, concluye.

Expertos en microbiología e infecciosas destacan que los test rápidos no son suficientes para detectar Covid-19

“Muchos casos probables de Covid-19 no se están confirmando, al no realizarse pruebas de diagnóstico microbiológico PCR —siglas en inglés de ‘Reacción en Cadena de la Polimerasa’—, lo que explicaría, en parte, la alta tasa de mortalidad en España”. Esta es una de las principales conclusiones que ha expresado el Dr. Rafael Cantón durante la primera Aula Virtual sobre la crisis del COVID-19, impulsada por el Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPyG). En ella se han dado cita cerca de 50 parlamentarios del Congreso, Senado y varios Parlamentos Autonómicos.

Según señala el Dr. Cantón, jefe del servicio de Microbiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, los llamados “test rápidos” no pueden suplir a las PCR, ya que se pueden dar falsos negativos por la dinámica de respuesta de los anticuerpos IgM e IgG. “Han de ser complementarios a los test más fiables”, explica. Los test serológicos serán importantes para conocer a gran escala las personas que han quedado inmunizadas y establecer estrategias de políticas de salud pública ante una posible nueva ola epidémica.

Por su parte, el Dr. José Miguel Cisneros, jefe del servicio de Enfermedades Infecciosas y director de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas, Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, subraya la ventaja que supone que el mecanismo de contagio del SARS-CoV-2 sea limitado, al no transmitirse por el aire. “Aplicando medidas que eviten el contacto, lograremos evitar contagios”, afirma.

Asimismo, Cisneros señala que antes de decidir cómo será la vuelta a la normalidad se tendrá que averiguar por qué España es uno de los países con más casos y muertos del mundo, y el más afectado si se tiene en cuenta la densidad de población. “Llama la atención que nuestro país esté a la cabeza de las estimaciones de contagio a nivel mundial. Es importante estudiar qué factores causan este fenómeno. Con los datos que conocemos, sabemos que el periodo máximo de contagio se produce en los primeros días tras el inicio de los síntomas”, dice.

En esta línea, también considera vital la protección de los hospitales mediante la detección de personas infectadas: “debe ser una prioridad realizar pruebas de detección, no solo al personal sanitario con síntomas sino también a los pacientes y acompañantes”.

Por último, hace hincapié en la importancia de actuar con prudencia, debido al desconocimiento que aún existe sobre algunos aspectos del virus: “No sabemos si la respuesta de IgG, que indica la inmunidad de la persona que ha pasado por este coronavirus, significa que esta inmunidad se vaya a mantener en el tiempo”. En este sentido, el Dr. Cantón lamenta que todo este conocimiento acumulado durante esta crisis no podrá transmitirse a través de la vía formativa del MIR, al seguir en España sin reconocerse jurídicamente la especialidad de enfermedades infecciosas.

Aulas virtuales del CEPPyG

La pandemia producida por el nuevo coronavirus y las restricciones derivadas del estado de alarma han desembocado en una situación excepcional sin precedentes. En un momento en el que la información y formación rigurosa se hace más necesaria que nunca, el Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Alcalá (CEPPYG) ha decidido poner en marcha una serie de aulas virtuales, con una periodicidad semanal y basadas en las normas del Chatham House, dirigidas a cargos electos y altos cargos de las distintas administraciones públicas de España y de las Comunidades Autónomas.

El objetivo es poner a disposición del político conocimiento e información actualizada, de la mano de expertos de organizaciones internacionales y nacionales de alto nivel, en relación a la crisis sanitaria actual y a las repercusiones que esta podría tener en el ámbito científico, económico y de las relaciones internacionales.

Como explica Carmen Mateo, directora del CEPPYG, estos encuentros “pretenden mantener abierto un canal para poder facilitar información con la que abordar políticas públicas, en aras de superar esta crisis de la mejor manera posible”.

El Centro de Estudios de Políticas Públicas y Gobierno es una institución pionera en España dedicada a la formación de líderes políticos en activo. Su objetivo es crear un espacio de reflexión y debate para el análisis de las corrientes de pensamiento actuales. Por sus 34 foros organizados –la mayoría en sede parlamentaria– han pasado ponentes de renombre nacional e internacional entre los que destacan tres premios Nobel. Además, cuenta con más de 1.600 antiguos alumnos de distintos partidos políticos que han debatido y se han formado sobre materias tan diversas como Sanidad, Economía, Educación, Ciencia e Innovación o Transparencia, entre otras.

Tribuna de Carmen Mateo en El Economista: Alimentos, genes y salud

La historia de la Humanidad encierra una serie de claves sobre el potencial de los alimentos, no solo para subsistir, sino también para sobrevivir más y combatir las enfermedades. Son innumerables los estudios en los que se han observado las diferentes respuestas interindividuales a la dieta.

Así se han determinado los variados aspectos patológicos, como obesidad y aumento del colesterol plasmático. Y han clasificado a las personas en normo-respondedoras, hipo-respondedoras e hiper-respondedoras. Todo ello en función de si su respuesta a una determinada recomendación dietética era la esperada, menor a lo que se creía y superior, respectivamente.

En este punto hay que dejar muy claro que los científicos, a pesar del conocimiento que tienen sobre las distintas respuestas, todavía desconocen los mecanismos que ofrecen una explicación.

El genoma humano

Aquí es donde hay que poner en valor al proyecto Genoma Humano, que en 2003 se presentó en sociedad. Es obligado citar al profesor José María Ordovás, director del Laboratorio de Nutrición y Genética en la Universidad estadounidense de Tufts, en Boston. Este investigador, considerado como el padre de la Nutrigenética y la Nutrigenómica, opina que una nueva disciplina, la Genómica Nutricional tiene grandes perspectivas ya que puede ser la columna vertebral de mejores tratamientos y prevención de enfermedades a través de dietas más individualizadas.

La colaboración de las alimentarias con las autoridades sanitarias es ahora más necesaria que nunca

En este contexto, las personas mayores serían los más beneficiados de su aplicación. Y más en esta situación de pandemia por el nuevo coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), que da lugar a la enfermedad Covid-19, al entrar en la célula diana.

A este problema se le podría sumar la actual prevalencia de desnutrición en la población de edad avanzada en España. Los rangos que se estiman en la actualidad son de 3%-7% de la población no institucionalizada; y del 30%-60% en la población institucionalizada, o incluso hasta el 70% en sujetos hospitalizados.

Es en este sector de la población, precisamente, donde adquiere más valor poder establecer medidas que mejoren esta situación. Entre otros aspectos, se contribuiría a evitar la debilitación del sistema inmunitario y el riesgo de infecciones, que es una de las consecuencias de la malnutrición.

Un entorno competitivo

La industria alimentaria es uno de los sectores con mayor peso en la economía española. Empresas multinacionales y nacionales, grandes, medianas y pequeñas, desarrollan su labor cada día en un entorno extremadamente competitivo, exigente y cambiante. Este debe adaptarse al estilo de vida, a la moda, al medio ambiente y, sobre todo, a las nuevas exigencias de una vida saludable.

Un correcta alimentación ahorraría casi el 20% del gasto sanitario público

Según datos del informe Alimentación, factor de salud y sostenibilidad, se estima que una correcta alimentación podría suponer un ahorro para nuestro Sistema Nacional de Salud de unos 14.300 millones de euros, casi un 20% del gasto sanitario público. Además, sabemos por otros estudios internacionales que el número de muertes que provoca una alimentación desequilibrada es diez veces mayor a las producidas por accidentes de tráfico.

Esta situación de confusión que se genera cada día entre las corrientes de opinión y la toma de decisiones administrativas, muchas veces supone una gran sorpresa que suelen traducirse en nuevas medidas. Tasas ecológicas, limitación de ingredientes en alimentos procesados, o la prohibición de sistemas de envasado son solo algunas de las ideas que reaparecen de vez en cuando entre las intenciones del legislador.

Evidencias científicas

Por todo esto, la generación de conocimiento y de argumentos basados en la evidencia científica es, más que nunca, una necesidad. Esto es importante, ya que solo así se garantiza que las medidas se traduzcan en algo positivo para todos: industria de la alimentación, instituciones públicas y población general.

La sociedad civil debe contribuir a que la opinión pública y los decisores políticos tengan fácil acceso a datos fiables. Es decir, que les lleven a tomar decisiones más acertadas donde la empresa es una parte muy importante de la sociedad civil. Este es precisamente el motivo con el que se ha realizado el informe Alimentación, factor clave de salud y sostenibilidad.

La apuesta por una alimentación saludable es la mejor medicina preventiva

Once expertos, todos ellos referentes en sus respectivos campos, entre los que figura el profesor Ordovás han conseguido presentar temas complejos de forma sencilla y divulgativa y situarlos como los retos de actualidad. Siempre bajo la óptica de una apuesta por una alimentación saludable como la mejor medicina preventiva.

Recientemente, el Ministerio de Sanidad ha mostrado su preocupación por el efecto que determinadas influencers están provocando en la ciudadanía. Actualmente, las redes sociales y el auge del medio online han hecho posible que, cada día, podamos ver en la red publicaciones y recomendaciones nutricionales con diferentes enfoques. Este tipo de noticias, sin respaldo científico, ponen en riesgo la salud pública.

La información fluye a una velocidad vertiginosa y capilariza a unos niveles que hasta hace poco tiempo era casi imposible controlar. Aproximadamente, el 60% de las consultas que se hacen por Internet están relacionadas con la nutrición y el estilo de vida saludable. No con la política, ni la economía, ni siquiera con el amor o la belleza. Las personas se preocupan y se interesan por su alimentación y su salud.

De acuerdo al Estudio sobre opiniones y expectativas de los ciudadanos sobre el uso y aplicación de la tecnología de la información en el ámbito sanitario, elaborado por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI) de Red.es, un 60,5% de las consultas que se realizan por Internet están relacionadas con nutrición y estilo de vida saludable y uno de cada cinco españoles afirma utilizar las redes sociales como fuente de información de salud.

En la actualidad, la información sobre alimentación, gracias al interés social que despierta, ocupa un lugar destacado en los medios de comunicación. Muchos de ellos cuentan con secciones fijas que presentan grandes datos de audiencia y lectores habituales.

Esta situación pone sobre la mesa el valor de generar contenidos de calidad, con fuentes correctamente referenciadas, y con un formato atractivo para el gran público. Y aquí es donde se presenta el verdadero reto: cómo podemos poner en valor las fortalezas de un sector que con su buen hacer, su esfuerzo en investigación y la alta calidad de sus productos contribuye a que la alimentación sea un factor fundamental para la salud, además de un referente económico e industrial. Si lo hace así podrá contribuir a la creación de corrientes de opinión responsables y bien documentadas.

Evitar noticias falsas

Este camino ayudará a evitar las noticias falsas y el intento de imponer modas y tendencias que, bajo un falso paraguas de bienestar y vida saludable, en realidad se quedan solo en esnobismo. Este panorama hace más necesaria que nunca la colaboración de la industria alimentaria con las autoridades sanitarias, fundamentalmente en el impulso de marcos normativos y campañas de información. El objetivo es evitar decisiones apresuradas, basadas más en presiones de la opinión pública que en la evidencia científica.

Si colaboramos todos los agentes sociales podríamos contribuir a un modelo de alimentación más sostenible, que reduzca esa paradoja mundial conocida de 795 millones de personas con desnutrición frente al doble que tiene sobrepeso.

Lo que sí está en nuestras manos, porque está demostrado, es prevenir algunas enfermedades como la diabetes tipo 2 o algunas afecciones cardiacas que, con cambios en el estilo de vida y en la dieta, son fácilmente controlables.

En este sentido, solo desde la coordinación entre instituciones, industria alimentaria, expertos en nutrición y profesionales de la comunicación, conseguiremos una sociedad correctamente informada en un ámbito tan esencial como es la alimentación.

Enlace al artículo original: Suplemento Alimentación de El Economista