De vez en cuando la Ciencia ofrece sorpresas sobre productos alimenticios que, habitualmente, consumimos con total normalidad. Es el caso del jugo de tomate, con el que microbiólogos estadounidenses han estado investigando por sus propiedades antimicrobianas para combatir la salmonella. En un elegante estudio que difunde Microbiology Spectrum, órgano de la Sociedad científica estadounidense de Microbiología, se describe con detalle cómo el jugo de tomate elimina la bacteria Salmonella Typhi, considerado por los expertos en salud pública como un patógeno mortal específico para los humanos que causa la fiebre tifoidea.
Tras comprobar esta característica, el equipo de científicos y clínicos de la Universidad de Cornell analizó el genoma del tomate para encontrar los péptidos antimicrobianos; esto es, pequeñas proteínas que dañan la membrana bacteriana que los mantiene como organismos intactos. Los investigadores eligieron cuatro posibles péptidos antimicrobianos y comprobaron su eficacia contra esa bacteria. La principal conclusión de este estudio es que el jugo de tomate es eficaz para eliminar Salmonella Typhi, sus variantes hipervirulentas y otras bacterias que pueden dañar la salud del tracto digestivo y urinario de las personas. Dos péptidos antimicrobianos pueden eliminar estos patógenos, al dañar la membrana bacteriana, una capa protectora que rodea a la bacteria dañina.
Sobre la importancia de este hallazgo, destacar que incluso después del tratamiento con antibióticos, un reducido número de personas que se recuperan de la fiebre tifoidea aún tienen bacterias viviendo en su organismo. Son portadores crónicos y siguen excretando la bacteria por las heces y pueden diseminarla.
José María Fernández-Rúa
PUBLICADO EN A TU SALUD (LA RAZÓN) EL DOMINGO 10 MARZO 2024