Dos macroestudios independientes entre sí, con decenas de miles de personas, vuelven a cuestionar el consumo de bebidas refrescantes para la salud; concretamente demuestran su vínculo con la aparición de sobrepreso y obesidad en adolescentes, y el riesgo de padecer cáncer en mujeres. En el trabajo que difundió Jama Network Open, de científicos japoneses, con cuatrocientos mil jóvenes de ambos sexos de 107 países, concluye que el consumo diario de refrescos azucarados se traduce en sobrepreso y obesidad. Y matizan que refresco son las bebidas carbonatadas que normalmente contienen azúcar. “Nuestros hallazgos -matizan sus autores- respaldan que la reducción del consumo de refrescos debe ser un enfoque prioritario para frenar la pandemia de sobrepreso y obesidad entre los adolescentes”.
Por otra parte, en un estudio de investigadores estadounidenses con más de cien mil mujeres consumidoras de bebidas azucaradas, alertan sobre el mayor riesgo que tienen de desarrollar carcinoma de hígado y enfermedad hepática crónica. Este trabajo observacional, protagonizado por investigadores del Brigham and Women´s Hospital, aparece en JAMA y sus resultados inciden en que allana el camino para conseguir una estrategia de salud pública, con el fin de reducir el riesgo de enfermedad hepática.
Las autoridades en materia de salud pública deberían tomar medidas para evitar lo que se denuncia en estos dos trabajos. Posiblemente, una de ellas sería subir los impuestos a los fabricantes de estas bebidas refrescantes.
José María Fernández-Rúa
PUBLICADO EN A TU SALUD (LA RAZÓN) EL DOMINGO 8 DE OCT 2023





