En la Universidad Metropolitana de Osaka, la tercera de Japón en investigación interdisciplinar, apuestan por una clase de jenjibre, denominado Kenkur en Indonesia, por sus efectos anticancerígenos. Hasta ahora se había comprobado que es beneficiosa como calmante para el dolor de estómago, pero la profesora Akiko Kojima y su equipo de ese campus ha demostrado en un estudio experimental publicado en Heliyon que contiene muchos compuestos bioactivos que actúan sobre una variedad de objetivos y exhiben diferentes mecanismos de acción.
Es bien sabido que los flavonoides, ácidos fenólicos, taninos, alcaloides y terpenoides, que son compuestos naturales de las plantas, ejercen actividad anticancerígena. La que ahora comentamos KGE (Kaempferia galanga L.) es una planta de la familia del jengibre que se utiliza como especia y medicina herbaria. Contiene varios compuestos naturales, como terpenoides, fenoles y flavonoides.
En trabajos previos a este, concluyeron que la administración intraperitoneal de KGE disminuyó la cantidad de células tumorales y extendió la vida útil de murinos inoculados con células tumorales de ascitis de Ehrlich. Ahora, han demostrado que el extracto de Kencur y su principal componente activo (p-metoxicinamato de etilo) suprimieron significativamente el crecimiento de células cancerosas en líneas celulares y en animales de laboratorio.
Estos compuestos de plantas atraen a diversos equipos de científicos de todo el mundo, con el fin de conseguir el complicado objetivo de convertirlos en nuevos agentes anticancerígenos, que no tengan los efectos secundarios de los tratamientos como los quimioterápicos, que son tóxicos también para las células normales.
José María Fernández-Rúa
PUBLICADO EN A TU SALUD (LA RAZÓN) EL DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE 2023