Situado entre Tel Aviv y Jerusalén, en la localidad de Rehovot, el Instituto Weizmann es un ejemplo a imitar por cualquier Gobierno inteligente. Lleva el nombre del primer presidente de Israel, Chaim Weizmann, un prestigioso químico, nacido en la Rusia de los Zares que emigró a Alemania y Suiza donde se formó en esta disciplina científica. En Suiza participó activamente en la creación del movimiento sionista, partidario de crear un Estado nacional judío en Palestina, siguiendo las ideas de Theodor Herzl.
Los investigadores del Weizmann han protagonizado múltiples descubrimientos que mejoran la calidad de nuestra vida: medicinas para el cáncer y otras enfermedades, vacunas, sistemas de codificación y descodificación, tecnologías que forman la base de la industria de polímeros, pantallas digitales avanzadas para pilotos y cirujanos, amniocentesis que se emplea para determinar las características genéticas de fetos y métodos de cultivo de semillas de plantas comestibles protegidas contra diversas plagas.
La noticia, ahora, es que la Universidad Cima de Navarra y el Weizmann han firmado un convenio de investigación en oncología, que contempla tres proyectos pioneros que combinan inteligencia artificial, tecnología génica y terapias avanzadas. Estarán involucrados en estos proyectos los equipos del doctor Felipe Prosper y del profesor Nir Yosef, que promoverán el desarrollo de nuevas terapias Car-T para el tratamiento del mieloma múltiple. Asímismo el doctor Juan Dubrot y la doctora Efrat Shema investigarán en cáncer de páncreas. Por último, los doctores Rubén Pio y Leeat Keren utilizarán inteligencia artificial para inmunoterapia en cáncer de pulmón.
José María Fernández-Rúa
PUBLICADO EN A TU SALUD (LA RAZÓN) EL DOMINGO 9 DE JUL 2023





