“Es importante el tratamiento sintomático de los episodios agudos, sin olvidar el preventivo”
Han transcurrido más de 28 años desde que en el otoño de 1990 investigadores británicos presentaran en Australia los primeros resultados de un fármaco que estaba llamado a revolucionar el tratamiento de las migrañas: el sumatriptan. Los más relevantes neurocientíficos del momento, entre ellos el español Hugo Liaño, que dirigía entonces el Servicio de Neurología del hospital Puerta de Hierro, de Madrid, participaron en un encuentro en Sidney con investigadores y clínicos de otros países de Europa, Japón y Estados Unidos. Allí se dieron a conocer los resultados de aquella molécula, primera de la familia de los triptanes que se han convertido en un alivio para los que padecen esta afección.
Es sabido que la migraña se caracteriza por episodios recurrentes de dolor de cabeza incapacitantes, que generalmente están acompañados por sensibilidad a la luz y a los sonidos, así como con nauseas. Estas crisis suelen durar entre cuatro y setenta y dos horas, sin tratamiento, y pueden estar precedidas o acompañadas –según el doctor Hugo Liaño- por un aura. La migraña sigue siendo más frecuente en las mujeres y, con cierta asiduidad, existe un historial familiar de esta disfunción. De acuerdo con la última clasificación internacional de desórdenes de cabeza, la migraña sin aura es la más común ya que llega al 75 por ciento de los casos diagnosticados. Los especialistas coinciden en subrayar que los pacientes con migraña deben mantener determinadas rutinas, como seguir un horario regular en las comidas y sueño, estar hidratado, hacer ejercicio y tener en cuenta aquellas actividades en las que se sientan relajados.
Aunque no existe ningún tratamiento farmacológico que cure la migraña, es importante el tratamiento sintomático de los episodios agudos, sin olvidar el preventivo en algunos casos.
José María Fernández-Rúa
PUBLICADO EN A TU SALUD (LA RAZÓN) EL DOMINGO 10 MAR 2019