Con las siglas EGPA se conoce a una enfermedad autoinmune rara, causada por la inflamación de pequeños y medianos vasos sanguíneos. Cualquier avance biomédico en este mal que no tiene curación, por pequeño que sea, es bienvenido por clínicos y familiares de estos pacientes.
Ahora, un equipo interdisciplinar de investigadores y clínicos de la Universidad canadiense McMaster y del St. Joseph’s Healthcare Hamilton ha conseguido identificar -como explican en un estudio que difunde New England Journal of Medicine-, una nueva terapia para estos pacientes con Granulomatosis Eosinofílica con Poliangeítis (EGPA), también conocida como síndrome de Churg-Strauss. Concretamente, han demostrado en un ensayo clínico con 140 pacientes que el anticuerpo monoclonal que se sintetiza de la molécula “benralizumab” no es inferior a otro, obtenido de “mepolizumab”. Estos dos fármacos biológicos actúan dirigiéndose a las señales o a los receptores de los eosinófilos, un tipo de célula inmunitaria que se encuentra en altas concentraciones en la sangre y los tejidos de los pacientes con esta enfermedad rara.
Este síndrome se caracteriza por la inflamación de los vasos sanguíneos, que puede restringir el flujo sanguíneo a los órganos y tejidos, a veces dañándolos permanentemente como se detalla en la Clínica Mayo (EE. UU.). El asma que aparece en la edad adulta es el signo más común, pero también puede causar alergias nasales, problemas de los senos paranasales, sarpullidos, sangrado gastrointestinal y dolor y entumecimiento en manos y pies.
José María Fernández-Rúa
PUBLICADO EN A TU SALUD (LA RAZÓN) EL DOMINGO 7 ABRIL 2024





