La transformación hacia la Movilidad Inteligente

12 marzo, 2020Carioblog

Actualmente más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, cifra que se espera que aumente hasta el 70% en 2050. Además, a día de hoy, el 70% de la riqueza global se genera en las ciudades. Es por esto que las políticas y esfuerzos presupuestarios dedicados por los gobiernos centrales a las ciudades está aumentando significativamente en un gran número de países, al considerarse éstas como los motores básicos del crecimiento económico, según el Centro de Investigación del Transporte (TRANSyT).

Sin embargo, el creciente aumento del tráfico en los núcleos urbanos con mayor potencial económico trae consigo una serie de consecuencias negativas como la degradación del entorno local debido a un aumento de la contaminación atmosférica y del ruido, aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, mayor coste energético de los desplazamientos,  incremento de los accidentes de tráfico especialmente entre los llamados usuarios vulnerables, incremento de los tiempos de viaje y pérdidas económicas importantes (EC 2007).

La Comisión Europea en el Libro Blanco publicado en 2011, «Hacia un Sistema de Transportes competitivo y eficiente en recursos», considera que el transporte todavía no es sostenible debido a su alta dependencia del petróleo, a los altos índices de congestión y los impactos medioambientales y económicos que ello conlleva. Conseguir una movilidad eficiente y sostenible es uno de los desafíos de las ciudades del futuro.

En este sentido, uno de los retos más importantes a los que se enfrentan las ciudades del futuro es el de la movilidad y, de esta forma, ha irrumpido con fuerza en el escenario el concepto de Movilidad Inteligente que el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo presenta como una gran oportunidad para optimizar y mejorar la planificación y operación eficiente de los sistemas de transporte.

La Movilidad Inteligente gravita sobre 3 pilares clave: medio ambiente (eficiencia en el consumo energético), economía (maximizando la productividad) y sociedad (calidad de vida para el ciudadano). En esta línea, los principales objetivos hacen referencia a reducir el impacto medioambiental, mejorar la eficiencia del transporte público, situar al ciudadano como el factor principal en el ámbito de la movilidad y optimizar la gestión y políticas relativas al transporte público.

La gobernanza pública juega un papel esencial en este proceso de adaptación de las grandes ciudades a la Movilidad Inteligente y así se ha visto referenciado con los acuerdos de los gobiernos e instituciones internacionales para hacer frente al cambio climático en los últimos años y la incipiente regulación de las nuevas oportunidades de negocio que están emergiendo, como en el caso de los patinetes eléctricos.

En este sentido, la mayoría de gobiernos europeos están trabajando y haciendo grandes esfuerzos por implementar medidas que contribuyan a la instauración de la Movilidad Inteligente y Sostenible en todas sus ciudades. Prueba de ello, es que la UE, dentro de lo que se ha llamado el “Clean Energy Package” se ha fijado para 2020 una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del 20% con respecto a 1990; que un 20% del consumo total de la energía proceda de energías renovables y que la eficiencia energética se incremente en un 20%. Para 2030, estos mismos objetivos son más ambiciosos y para 2050 se fija como meta una reducción de emisiones en un 85-90% con respecto a los niveles de 1990.

Esta revolución de la también conocida como Smart Mobility está trayendo nuevas oportunidades de negocio y de creación de riqueza. Los ciudadanos de las grandes urbes ya pueden disfrutar de los servicios de car-sharing, moto-sharing, car-pooling, patinetes eléctricos y bicicletas, así como la familiarización con el uso del VTC. Dentro de poco, se espera que podamos ver los coches autónomos pero su implantación generalizada requerirá instalaciones de alimentación privadas, públicas diseminadas, espacios de aparcamientos centralizados, así como desarrollo de infraestructuras ad hoc para este tipo de vehículos autónomos entre otros.

La tecnologíaadopta un papel fundamental en este escenario, ayudando a mejorar la calidad de vida y movilidad de las personas, aplicaciones como Waze son un ejemplo de ello. La plataforma colaborativa, además de ayudar a los usuarios a encontrar las mejores rutas a través de mapas digitales, congrega a millones de conductores para ganarle al tráfico y tener la mejor ruta día a día, promoviendo soluciones para los conductores y generando así una red global de movilidad.

Por último, cabe reseñar que España es uno de los países que lidera la transformación de las ciudades a la Movilidad Inteligente con Barcelona a la cabeza. Según el análisis, Smart Cities: Leading Platforms, Segment Analysis & Forecasts 2019-2023 elaborado por la consultora Juniper Research, Barcelona, seguida de San Francisco y Singapur, lidera este cambio debido a su inversión en soluciones de tráfico inteligente, infraestructura y políticas de carga de vehículos eléctricos, todas las medidas destinadas a mejorar la calidad del aire y reducir el uso de vehículos privados.

Marta Pérez

Analista de Cariotipo Lobby & Comunicación


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