El bloqueo al oro líquido español

8 febrero, 2020Carioblog

Jaén, tierra de olivos, es una ciudad de 113.457 habitantes que está superando de media en los últimos años las 600.000 toneladas de producción de aceite de oliva, lo que significa que Jaén —que solo en la campaña de recolección genera 8 millones de jornales a trabajadores— es la mayor región productora de aceite de oliva en España y del mundo, produciendo en torno al 50% del total nacional y más del 20% de la producción mundial.

Sin embargo, la capital del oro líquido se encuentra inmersa en una complicada guerra comercial que afecta directamente a todo el país y sector oleícola. Los aranceles americanos impuestos contra productos europeos como el aceite, el vino o los lácteos, principalmente,entraron en vigor el pasado 18 de octubre. Esta nueva normativa es un paso más en el marco de las medidas proteccionistas que caracteriza a la Administración del controvertido Trump, por lo que España ha iniciado una compleja campaña en defensa de las miles de toneladas de aceite de oliva envasado que, cada año, se exportan al continente americano. 

El Banco de España estimó que, con la aplicación de estos aranceles, las exportaciones agrícolas a EE.UU. caerían un 12%. España viene exportando de media a EE.UU. alimentos y bebidas por un valor de 1.750 millones de euros —segundo mercado más importante para el sector después de la Unión Europea—   y 1.000 millones estarían en peligro, como sostiene Mauricio García, presidente de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB).

Según los datos de FIAB, el aceite de oliva es el mayor perjudicado con unas pérdidas estimadas de 425 millones de euros. La Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (Asoliva) afirma con rotundidad que se ha sacado a España del mercado del aceite de oliva en EEUU al imponer un 25% de arancel para el producto exportado desde España, medida que no se ha impuesto al resto de países competidores dentro de la Unión Europea. Hasta la fecha, EEUU absorbe el 50% del consumo mundial de aceite y España exporta al continente americano 200.000 toneladas de media anual. 

La comunidad oleica alerta sobre la importancia de la situación, dado que se trata de un producto líder del mercado español y europeo que se está viendo gravemente amenazado. Asimismo, condenan los dilatados tiempos de espera que se está tomando la comunidad internacional y el Gobierno español para actuar, alegando que estamos ante un problema de Estado y que es una causa que debería abanderarse desde España por ser el mayor productor mundial de aceite. 

Desde Olimerca aseguran que se necesitan “acciones de lobby transparente que devuelvan al aceite de oliva su lugar en el mercado internacional”. En la misma línea, insisten al gobierno en el desarrollo de una estrategia política eficiente y eficaz que vele por uno de los pilares comerciales más importantes en nuestro país. 

Además, hacen un llamamiento a la comunidad europea, apelando a la toma de medidas y a la defensa del sector oleico por parte de los países vecinos: “La UE está permitiendo aranceles selectivos entre países y no está haciendo nada por atajar esta situación. El arancel debe ser revertido o igualado para toda la UE, dado que somos un mercado único”. 

En este sentido, afirman que existen alternativas de negocio que, en el caso del aceite y España, no se están llevando a cabo. “Solo hay que ver lo que está sucediendo con el vacuno de Irlanda —otro de los productos europeos que se ha visto gravemente afectado por los aranceles americanos— que va a recibir 50 millones de euros como medida prevista en la Política Agrícola Común (PAC)” declaran desde Olimerca.

Es necesario reseñar que España, aun siendo la principal productora de aceite de oliva a nivel mundial, cuenta con los precios en origen más bajos de la Unión Europea, llegando incluso a situarse por debajo de los costes de producción. Desde la UPA Andalucía, afirman que es necesario “visualizar la crítica situación de los productores, revertir la situación de bajos precios en origen que sufrimos los olivareros, conseguir el equilibrio de los precios por encima de los costes de producción y alcanzar, definitivamente, soluciones globales a un problema estructural”. 

La imposición de estos nuevos aranceles ha puesto sobre la mesa un debate que el Gobierno español obviaba hasta la fecha: la necesidad de regular la catalogación de los aceites de oliva para evitar la inseguridad jurídica que viene ocurriendo de manera reincidente y que desde la patronal llevan años reclamando.

La alarma social generada en España no es infundada, cabe recordar que en nuestro país existe el precedente de la aceituna negra, cuyas exportaciones se han desplomado un 50% desde la entrada en vigor de los aranceles de EEUU, hace apenas un año. En la misma línea, los expertos estiman la pérdida de más de 5.000 puestos de trabajo con la imposición de los últimos aranceles de Trump. 

Marta Pérez.


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