A vueltas con la Profilaxis previa a la exposición (PrEP)

Alemania ha dado un paso más en la lucha contra el VIH y para la implantación de la PrEP (Profilaxis previa a la exposición), con la aprobación de un Proyecto de Ley que regula la financiación por parte de las Aseguradoras médicas de los medicamentos y de los controles médicos necesarios para la PrEP. Esta financiación está prevista para  aquellos pacientes, mayores de 16 años, que presenten un elevado riesgo de contagio. La nueva regulación entró en vigor el pasado 1 de septiembre.

Desde hace algunos años, las personas VIH negativas han estado tomando medicamentos contra el VIH para protegerse de un posible contagio. Este medicamento en cuestión, que evita que el virus se multiplique después de introducirse en el cuerpo, es el tenofovir diproxil / emtricitabina (Truvada® o genérico, abreviatura TDF / FTC) y estaba aprobado en Alemania para la PrEP en adultos con alto riesgo de VIH.

A finales de julio de este año, la Asociación Federal de Médicos y la Asociación Central de Seguros de Salud cerraron un acuerdo que definía exactamente a los pacientes con un riesgo elevado de contagio, qué beneficios aportaba la PrEP y qué médicos podían prescribirla. 

Entre las personas con un riesgo elevado de contagio se encontrarían:

  • Hombres que practican sexo con hombres o personas transexuales que en los últimos seis meses hayan practicado sexo sin protección o que vayan a practicarlo en los próximos meses. También se incluirían aquellos pacientes que a lo largo de los 12 meses anteriores a la prescripción de la PrEP hubieran sufrido alguna otra enfermedad de transmisión sexual.
  • Otro de los grupos de riesgo lo componen las personas que consumen drogas de aplicación intravenosa y que no pueden utilizar agujas y jeringuillas estériles o acceder a ellas, como por ejemplo las personas que se encuentran en prisión.
  • También se incluiría a las personas cuya pareja sea seropositiva y con una carga viral que todavía permita la trasmisión del virus, es decir que no se haya mantenido indetectable en los últimos seis meses (menos de 50 copias del virus por ml de sangre). 
  • Y, por último, aquellas personas que hayan mantenido relaciones sexuales de riesgo con personas pertenecientes a grupos concretos, especialmente afectados por el VIH, pero que, a menudo, no han sido diagnosticadas ni tratadas con medicamentos. 

La razón principal de esta ley es trabajar para alcanzar el objetivo marcado por ONUSIDA para el año 2030, el 95-95-95, que supondría el fin de la epidemia: 95% de personas infectadas diagnosticadas, 95% de personas en tratamiento y 95% con carga viral indetectable.

Coincidiendo con este importante avance contra el VIH, en España, uno de los países a la cabeza de la lucha contra el SIDA, nos encontramos, por una parte, con el anuncio del PSOE, dentro de su Propuesta Abierta para un Programa Común Progresista, de incluir la PrEP en la Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud y, por otro lado, con el rechazo del Partido Popular en la Comisión de Sanidad del Parlamento gallego a una Proposición no de Ley de Podemos, instando a la implantación de la PrEP. Curiosamente el Grupo Parlamentario Popular, apenas un año antes, apoyó en el Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley del PDeCAT en el mismo sentido.

Cabe preguntarse qué es más importante en España, ¿la salud pública o los intereses partidistas?

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