Caleidoscopio: Efectos secundarios de las nuevas terapias anticáncer

“Han detectado la aparición de diabetes tipo 1 y otras enfermedades autoinmunes”

Este año que hoy termina se ha caracterizado por avances en la investigación básica y clínica del cáncer, con la aparición de nuevos medicamentos que atacan de una forma más selectiva y eficaz los tumores malignos. Sin embargo, en la última reunión de la Sociedad estadounidense para la Inmunoterapia del Cáncer, celebrada en Maryland, el profesor Kevan Herold, de la Universidad de Yale, coincidió con otros ponentes de alertar tanto a los oncólogos clínicos como a los pacientes de que las nuevas familias de estos medicamentos que estimulan el sistema inmunitario del paciente pueden causar diabetes tipo 1 y otras enfermedades autoinmunes. Estos fármacos, en su inmensa mayoría anticuerpos monoclonales o “balas mágicas”, son muy eficaces a la hora de salvar vidas. El primer caso documentado con estas características lo detectó el profesor Herold hace unos años. La paciente tenía entonces 55 años y desarrolló diabetes tipo 1. Se le había diagnosticado melanoma y fue sometida a tratamiento con un anticuerpo monoclonal.

Otros especialistas, dirigidos por el cardiólogo Javid Moslehi de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, están tratando de construir una red para detectar los ataques autoinmunes contra el corazón. Esta enfermedad, llamada miocarditis linfocítica, aparece también como efecto secundario de algunos fármacos anticáncer que están dirigidos a estimular el sistema inmune de los pacientes. Por su parte, el inmunólogo Jeffrey Bluestone, máximo responsable del Instituto Parker para la inmunoterapia del cáncer, opina que puede haber una predisposición genética de esos pacientes para lo que sería necesario aplicar biomarcadores antes de ser sometidos a la terapia con anticuerpos monoclonales. De momento, la pelota está en el tejado de los oncólogos clínicos que tienen que valorar si continúan con estos avanzados tratamientos, aunque tengan la probabilidad de que alguno de sus pacientes sufra esos efectos secundarios.

 

José María Fernández-Rúa

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