Lobby en defensa de la calidad del aire

  • En todo el mundo, la contaminación es responsable de la muerte de 120 personas por 100.000 habitantes
  • Si se usaran energías renovables y limpias, se podrían, sólo en Europa, reducir las muertes relacionadas con la contaminación en un 55%
  • Es necesario el desarrollo de políticas públicas basadas en estudios científicos con datos contrastados 

La contaminación atmosférica podría estar causando el doble de muertes de las que se estimaban. A mediados de marzo, la European Heart Journalpublicó un estudio en el que reevaluó la carga que suponen las enfermedades vasculares debido a la contaminación del aire en Europa. La conclusión de este estudio es que la contaminación es más letal de lo que se calculaba hasta ahora. 

Los resultados duplican la estimación actual del número de muertes prematuras producidas por la contaminación del aire en el mundo, que alcanzan, sólo en Europa, los 790.000 fallecimientos al año. En todo el mundo, la contaminación es responsable de la muerte de 120 personas por 100.000 habitantes. Esta ratio se supera en Europa, donde los fallecimientos llegan a 133 personas por 100.000 habitantes, debido a la mala calidad del aire y a la alta densidad de la población. 

Dichos fallecimientos se deberían entre un 40% y 80% a enfermedades vasculares tales como ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares. Este factor de riesgo implica que la esperanza de vida media de los europeos se reduce en más de dos años. Y es que estar expuestos de manera crónica a la polución y, sobre todo, a las llamadas partículas finas (cuyo tamaño es menor de 2,5 micrómetros de diámetro) impacta en la función vascular, provocando inflamación y estrés oxidativo y favoreciendo la aparición de enfermedades como infarto de miocardio, hipertensión arterial, aterosclerosis o diabetes, entre otras. 

Dichas partículas proceden de las emisiones naturales y artificiales resultantes de la generación de energía, la industria y la agricultura, y entre las que destacan los contaminantes provenientes de la quema de combustibles fósiles. 

Actualmente, el límite PM2,5 en el aire dentro de la UE es de 25 g/m3y casi tres veces superior a las directrices de la OMS de 10 g/m3. Por ello, los autores de dicho estudio han estimado que, si se usaran energías renovables y limpias, se podrían, sólo en Europa, reducir las muertes relacionadas con la contaminación en un 55%. 

Por ello, han instado a gobiernos y a agencias internacionales a tomar medidas urgentes para reducir los niveles de polución, a evaluar de nuevo la legislación actual sobre la calidad del aire y rebajar los límites actuales de contaminación permitida establecidos por la Unión Europea. 

Una vez más, se produce una alerta sobre la necesidad de una regulación que mitigue el efecto de la contaminación en la salud pública, a nivel nacional y europeo. Los estudios con datos contrastados mediante el método científico, son fundamentales y en la toma de decisiones políticas. De esta manera, las actividades de lobby han de basarse en conocimiento y contenido contrastado, que contribuya al desarrollo de políticas públicas mejores y más efectivas, encaminadas a mejorar la calidad de vida y al bienestar social. 

Beatriz ALBERTO

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